La mata más rara que he visto en mi vida
La encontramos ayer en La Cabirma, una pequeña comunidad ubicada en las lomas de Santiago Rodríguez, monte adentro. La primera impresión es que se trata de una mata cualquiera cubierta por vejiguitas mal infladas puestas allí por los niños que no tenían mucho que hacer (así como le ponen huevos a las matas de sábila y de maguey). Pero ay, ¡esas cositas amarillas eran de verdad! Lilín, la dueña de la casa, sembró la plantita allí pero confiesa que no tenía idea del tipo de fruto que daba. “Los muchachos me dieron el tallito” LEER MÁS>>>
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