Header Ads

(POBRE CAYO ARENA)


Joseph Caceres
Este país tiene de todo. Una diversidad que nos ha dado la prodigiosa naturaleza que ya desearían tener muchos otros países.
Por ejemplo este islote llamado Cayo Arena, bien pequeño, donde practicamente no hay nada, pero que es visitado por miles de turistas que según el presidente de la empresa Isla Paraíso Tours, asumen un comportamiento ejemplar, sin ensuciar ni causar daño.
El problema está cuando llegan los dominicanos. El pasado domingo, en el fin de semana largo, fue visitado por más de mil criollos, procedentes de Mao, Santiago, Santo Domingo, Puerto Plata que hicieron un desastre.
Dañaron la fauna marina y se dedicaron a arrancar corales para llevárselos.
Cuando los inspectores al servicio de Medio Ambiente y Recursos Naturales les llamaron la atención y trataron de impedirlo, formaron una turba para agredirlos.  
¡El "perraje" dominicano en pie, al que hay que aguantarle todo!.
Algunos alcahuetes dirán que es "falta de educación y de conciencia".
Pero esos son los mismos que si van a Estados Unidos no tiran ni un papelito de menta en un bosque por temor a los guardias forestales.
Aquí no. Llegan a un lugar y aunque haya zafacones, tiran cajas de huesos de picapollo, cartones de jugo, botellas de ron y de cerveza, platos, tenedores, cucharas y cuchillos plásticos, colillas de cigarrillos, pedazos de pan, espaguetti, arroz, habichuela, un pedazo de arepa o de yaniqueque, muñecas sin cabeza, pampers sucios de niño, un CD pirateado roto de Omega,  volantes de los que distribuyen los evangélicos  que dicen "Cristo viene". En fin, todo lo que usted no se pueda imaginar.
 ¡Pobre Cayo Arena!. Le tenemos pena, porque se va a quedar sin cayo, y sin arena...(cayó en verso)


No hay comentarios