Préstamo a Miguel Vargas: "Un acto de corrupción extrema"

Por Frank Casado
SANTO DOMINGO.- Era un secreto a voces, pero nadie había presentado las pruebas. En plena campaña electoral del 2012, cinco meses antes de las elecciones, el presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Miguel Vargas Maldonado, recibió un préstamo de 15 millones de dólares del Banco de Reservas, sin cumplir con las normas prudenciales, y sin explicar para qué era el dichoso préstamo.
Cuando apenas faltaban 5 meses para las elecciones presidenciales del año 2012, Miguel Vargas Maldonado solicitó un préstamo de 20 millones de dólares, y le dieron 15 millones.
¿Qué sucede?
Miguel Vargas es el Presidente del Partido Principal de la oposición que se apresta a ir a unas elecciones a competir por el poder con el partido que está en el poder, y recibe un préstamo del gobierno, por que el banco de reservas lo dirige el partido que está en el gobierno, y encima de esto se dedica a hacer campaña, tanto él como su señora a hacer campaña en contra del candidato del partido que él preside.
Eso es suficiente para muchísimas consecuencias y las consecuencias no solo para el que recibió el préstamo, sino para el que lo ordenó, debería haber consecuencias políticas, pero también debería haber consecuencias judiciales.
Este hecho en un tribunal no resistiría media hora de discusión, incluso en un tribunal con una justicia "secuestrada" por los que ordenaron el préstamo.
Desde un principio todo fue violado. Las normas que la Superintendencia de Bancos les impone con mucha razón a los bancos privados, pero que no fueron tomadas en cuenta al momento en que el banco del gobierno le otorga este préstamo al Sr. Maldonado, es sin lugar a dudas un acto de corrupción extrema.
Un préstamo en dólares, cuando la superintendencia tiene en sus reglamentos que solo se le puede prestar en dólares a clientes que generen divisas; no únicamente que generen divisas sino que para hacer un préstamo en dólares, se tiene que demostrar que es lo que venden en el exterior, que servicios ofrecen, en qué país tienen sus transacciones comerciales, en fin, dar todos los detalles de sus operaciones de divisas para que el préstamo sea otorgado.
Los bancos les pueden hacer préstamos por ese monto, según los reglamentos bancarios que impone la Superintendencia, a clientes clasificados "A", en algunos casos bajo muchas condiciones se les otorga a clientes en categoría "B", nunca a aquellos que caen en la categoría "C", y muchísimo menos a clientes que caigan en categoría "D", como fue el caso del Presidente del Partido Revolucionario Dominicano, la clasificación que los propios encargados de préstamos del Banco de Reservas, le dieron a la empresa de Miguel Vargas como solicitante de éste préstamo.
Este préstamo fue otorgado en el 2011, a pesar de que el solicitante no reflejaba ingresos en el año anterior, 2010. Dice el informe de la cartera de Préstamo, que el cliente no tenía capacidad para pagar este préstamo.
Se supone que para prestarle a un cliente una determinada cantidad de dinero, debe tener un aval, un soporte de por lo menos 60 dólares por cada 100 dólares prestados. Pero Miguel no los tenía, y el banco se hace responsable. Lo que a simple matemática, si se le prestan 15 millones, Vargas debió tener 9 millones de dólares como aval, al no tenerlos, podemos apreciar que el préstamo ascendió a 24 millones de dólares, suma ésta del Estado Dominicano.
Todo esto nos indica que éste cliente no está en condiciones de pagar, no tenía capacidad de pago, pero una cosa es lo que vieron los técnicos y otra la que vieron los miembros del consejo del Banco de Reservas que tienen una relación más estrecha con los poderes del Ejecutivo, y esto es muy lamentable. Por esto fue que cinco meses antes de las elecciones del 2012 en una declaración pública de Vargas Maldonado, dejó atónito a los dominicanos cuando dijo que no se montaría en la patana del candidato presidencial de su partido, Hipólito Mejía.
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